8 de mayo de 2010

Así estaba hace un año.

Hablaba sobre el monstruo que me esperaba a la vuelta de la esquina: el MIR y los extracomunitarios. Pero no estaba sólo centrado en afrontar el MIR, también estaba inmerso en plena planificación de una campaña electoral (elecciones europeas), primer gran reto que se me presentaba en política (y del cual salía bien parado).

Esas dos semanas fueron el punto de inflexión en mi trayectoria vital. Por un lado, decidía que, tras el examen MIR, elegiría Medicina Familiar y Comunitaria como especialidad, como trabajo, como la forma en la que me ganaría la vida y desarrollaría mi carrera profesional.

Por otro lado, daba un paso adelante y cogía las riendas ideológicas de una Ejecutiva convulsa, nueva, sin cimientos debido a que, tras 28 años en el gobierno local, habían perdido las elecciones y el Ayuntamiento.

En todo este tiempo, me han llamado desde "subnormal profundo" hasta "medicucho venido a polítiquillo" (ladran, Sancho, luego cabalgamos), pasando por "proyecto de ladrón, imbécil, advenedizo, joven rojeras", etc etc. Mis amigos progresistas (entre todos no llegarán al 20%) me felicitaban, me animaban y, mientras tomábamos algo, despotricábamos sobre la política de comunicación de Zapatero. Mis amigos conservadores (más del 75%) se escandalizaban y decían que "una persona inteligente no puede ser del PSOE" y, mientras tomábamos algo, despotricaban sobre Zapatero en general.

Un año después, el trabajo da frutos. Hoy nadie duda: tomé la decisión acertada. Prácticamente todos mis amigos me apoyan y, junto a mi familia, son un gran sostén en los momentos duros y un fuerte estímulo para seguir trabajando. Seguir creciendo como persona y ciudadano. Ahora, mis amistades "de derechas" y parte de la cúpula directiva del PP dicen que soy "el único socialista honrado y trabajador." ¡Algo es algo! (jajaja)

De aquí a un año habrá elecciones. Dentro de un año os contaré, igual que hoy, cómo han ido "estas dos semanas de mayo". Será, sin duda, una realidad muy diferente: estaré a las puertas de ser R2 de Familia, el estrés será mayor que el de hoy. Pero la ilusión y el compromiso social (y político, valga la redundancia) no decrecerán, al revés, serán mayores.

Ese es el camino que he elegido. No hay vuelta atrás. Sólo miro hacia delante... Y me gusta lo que veo.

PD: Leo en la prensa de hoy acerca del caso del Dr Montes. ¿Se hará hecho justicia? Espero que así sea.
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6 comentarios:

academico dijo...

La verdad es que ya tienes ganas de "meterte en política", que si en algo se puede estar de acuerdo es que es meterse en una jauría de lobos...

Ahora comienzas una etapa muy importante de tu vida. Creo que a partir de ahora se puede "disfrutar" de verdad.

Ya podrás ver pacientes solito y "curar de verdad"...

Y sobre la política, has aceptado un buen reto militando en el PSOE y siendo de Murcia... no será fácil, pero bueno, los éxitos que tengas seguro que los disfrutarás mucho más.

Suerte ;)

Robin Jud dijo...

"Joven rojeras"... xD

Yo prefiero llamarte Florette.


Y seguir leyendo tus anécdotas médico-políticas.

;)

Anónimo dijo...

Dentro de un año, sí. Pero que largo y difícil se nos va hacer compañero, que largo.

Ter0n dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ter0n dijo...

Mucha suerte en tu labor.

Tristemente, la realidad de la política española es el verse obligado a acudir al partido de la oposición en cada comunidad autónoma si quieres hacer cambios y mejoras para la población general.

¡Nos leemos!

J.A.C. dijo...

Cuando empiezas la carrera no crees que el camino vaya a ser tan largo... Cuando estás en 3º o 4º es cuando te das cuenta de lo que llevas andado (tus amigos de las diplomaturas ya terminan) y lo que te falta por recorrer. Entonces eres consciente de que esta carrera es dura y laaaarga, que tus amigos de otras licenciaturas ya se van y a ti aún te falta un año (o dos). Pero hecho el MIR, el futuro inmediato es fascinante: no sabes lo suficiente como para ser autónomo en tu trabajo pero sabes lo justo como para ser útil y echar a andar en tu carrera profesional.

Por otro lado, lo cierto es que sí que se me antoja difícil poder aportar algo en esta selva en la que (tristemente) se ha convertido la política. De todas formas, sigo fiel a mi estilo: cuando no puedo hacer nada, me aparto. No quiero ser "la cara" ni "el parapeto" de nadie. Y no siento la política como una lanzada profesional, en absoluto, más bien al revés: estar en política me resta "público".

Pero siento que puedo ayudar, que aporto ideas y valores, que se puede debatir que se pueden mejorar la gestión y la praxis de estas ideas.

Una persona me dijo que "sólo la política local me ha fascinado tanto como la medicina, son muy parecidas, en ambas trabajas por y para el que está al otro lado de la mesa. Fíjate si me apasiona que estoy cobrando bastante menos qeu cuando trabajaba de médico, y no me importa". Esa mujer era una gran médico y fue una mejor política. Algo parecido me dijo el Delegado del Gobierno en mi Región, también médico.

La política y la medicina están muy relacionadas, aunque no lo parezca a priori. Hay que diagnosticar la situación, analizarla, explorar soluciones, hacer ensayos (y cometer errores), gestionar lo público en favor del bien general y de cada caso en particular, etc

Un saludos a tod@s!