4 de junio de 2010

La industria farmacéutica y los R1.

A colación de este post de Julio Bonis sobre este otro de Teron (al cual creo que han malinterpretado y prejuzgado con excesiva severidad), quisiera exponer cuál es mi postura sobre la relación entre la industria farmacéutica y los médicos residentes, y que viene a contradecir la tónica general descrita/observada por Steinman en las conclusiones de "Of principles and pens..." (De principios y bolígrafos/plumas...). Mi postura va en la línea de lo que nos dice Snyder en el Manual de Ética del American College of Physicians, donde escribe que "se desalienta enérgicamente que un médico acepte obsequios individuales de hospitalidad, viajes y/o subsidios de cualquier tipo de la industria químico-farmacéutica".

Nada como la vida real para ilustrar lo que he escrito. En mi centro de salud, a los R1 nos llevan en volandas los representantes. Cada mañana nos "agasajan" con pichigüilis y panfletos, ofertas de cursos, etc. Tengo el coche lleno de tonterías que no uso ni me sirven para nada (los bolígrafos sí que me los quedo porque los pierdo a la velocidad de la luz). Si necesito una guía, me la bajo de la red, que hay variedad. Si quiero una linterna, me la compro por 2 euros (elijo el color que quiero y no lleva publicidad) , lo mismo para los 3 euros que cuesta el martillo de exploración. Lo único útil de todo cuanto me han dado son algunas chuletas sobre gastroprotección y anticoagulación. Y poco más.

No me gusta ese tipo de "colegueo" con la industria, habida cuenta de que al cederles el "derecho" (consolidado por la costumbre) a usar una instalación pública para acceder a personal público e intentar condicionarlo/coaccionarlo (medicalizando las distintas etapas de la vida y creando grupos de opinión) para que prescriban el producto particular que ellos representan, motivado/justificado todo ello por el hecho de que las distintas Administraciones descuidan la formación del personal y la dejan en manos de la industria (¿casualidad?); todo ello, digo, no tiene otra finalidad que desviar recursos públicos (dinero de todos) a la parte del sector privado (el boslillo de unos pocos) que tiene suficiente poder económico como para poder imponerse en marketing al resto de competidores, sin que ello signifique que su producto sea mejor que los de la competencia (en efectividad, eficiencia y seguridad) .
Un ejemplo: en las urgencias concertadas del hospital privado de mi zona, raro es el paciente que no sale del servicio con su 'receta' de nexium (un omeprazol mucho más caro que el genérico) o enantyum (un AINE de 2ª o 3ª elección, por su alto precio y su nula ventaja terapéutica respecto a otros como ibuprofeno). Si lo que quieres es prescribir omeprazol, lo pones así en la 'receta' y el paciente puede elegir el nombre comercial que quiera (si es que tiene afinidad particular con una marca en concreto); pero si pones el nombre comercial (en este caso, nexium), el farmacéutico no te da la posibilidad de comprar el genérico sino que te da nexium, con un coste bastante superior y sin ventajas añadidas (salvo que hablemos de efecto placebo, por su colorido y su esmerada presentación) respecto al estándar.

Pero no sólo es eso lo que me llama la atención. Hay otras cosas más personales. A saber: no me van las risas falsas y los saludos por compromiso, ni los cafés con gente a la que no conozco de nada. Me revienta que traten de ganárseme vía "souvenir" y no suelo corresponder a la hipocresía con más hipocresía. No les hago el feo de no cogerles los folletos porque la consulta no es mía y no la paso yo, pero reconozco que me leo los datos del estudio, busco, comparo y posteriormente reciclo.

Tampoco me quiero poner muy inflexible porque aún no tengo tutor y no sé si el tutor que tenga es de la cuerda o no -ya habrá tiempo de tratar con él estos temas-, pero sí que es cierto que, por ejemplo y desde hace tiempo, a los de la lyrica, enantyum y nexium no les acepto cortesías porque no les voy a hacer "el favor" de prescribir su fármaco, habida cuenta del precio que tienen y de las nulas ventajas que presentan la mayoría respecto a otros competidores más baratos (y con extensa literatura a sus espaldas) para las indicaciones habituales.

Supongo que a los R1 nos ven como al "nuevo rico americano" (alguien dijo que un médico con bolígrafo era muy peligroso; en sus manos había una enorme responsabilidad de gestión), e intentan vendernos "el rancho" para perpetuar esa perjudicial y virtual "simbiosis" entre la industria y los prescriptores de los productos. Aceptarlo (o luchar contra ello) ya va en cuestión de mentalidades y pareceres del médico en cuestión. Lo que tengo claro, y ya lo expuse en un post de hace unos días, no relacionado con este tema, es que en la vida hay que ser congruente con lo que se cree (mythos), lo que se sabe (logos) y lo que se hace (praxis).

Como anécdota final: Muchos médicos dicen y piensan que la industria farmacéutica debe ser respetada, entre otras cosas, porque contribuye a nuestra formación. Ejemplo de "formación" pagada por la industria: el primer día que trabajé en Primaria me invitaron a un taller de actualización en el tratamiento de la osteoporosis. Hacía casi dos años desde que me había examinado de Traumatología y Reumatología, así que me pareció conveniente acudir. Pollo de mi, me pasé por el sarao y lo que allí tenían montado era una fiesta en toda regla, con su vinito, su tapeo y demás. La supuesta "actualización" fue una presentación de PowerPoint que duró 15 minutos... la comida duró más de 2 horas.

Esa es la "calidad" que ofrecen a nuestra "formación". Y así con todo, incluso patrocinando congresos de sociedades científicas. No sé si seré mejor o peor visto en mi entorno laboral por defender estas ideas contra-culturales. Pero, como muchos sabéis, cuándo coño me ha importado lo que piensen de mis ideas... Cada cual tiene las suyas y todas tienen cabidas en el debate.

13 comentarios:

academico dijo...

Lo curioso de esto es que no hay grises, en general o es blanco o es negro...

Ahora, que me parece que la inmensa mayoría aceptan "parlamentar" (porque hablar o conversar... es otra cosa) con los de las farmacéuticas...

Por cierto, yo odio ese aire de "hipocresía", tan evidente... alguien que no te conoce de nada y que te habla en ese plan... uy... me revienta.

Por otro lado, si soy sincero, no sé si desde el principio me negaría a aceptar ir a un congreso, o a un viaje o actividad... vete a saber, pero siendo realista, probablemente sí que vaya.

Otra cosa es lo de prescribir lo que me digan. Lo del nexium lo veo mu fuerte la verdad, es "de malas personas".

Puedo entender que este tipo de "reuniones" no sean más que para presentar un producto. Yo te doy una charla de 15minutos sobre mi producto, y a cambio, te invito a unas tapitas, unas copitas...

Vamos, como cuando te venden toallas o cacerolas y te dan un detallito por simplemente "aguantar el rollo"...

Lo que sí que me pasa, y no sé si es bueno o malo, es que directamente desconfío de lo que me dice el visitador... no sé hasta qué punto lo "cienfítico" es real, o una historia que cuenta pa venderme el producto...

Ter0n dijo...

@academico, cierto que hay un aire de hipocresía en el trato, pero tanto los representantes como los médicos somos actores ante los pacientes y la industria farmacéutica. Sólo hay que saber ejecutar bien la danza.

Ahora mismo estoy pensando en cómo dar una respuesta conveniente al post de Julio Bonis (estoy saliente de guardia, pero es imposible dormir en mi piso :D)

De todas formas, me estoy alegrando mucho de haber formado esta polémica. Es algo necesario, porque no todo el mundo ha tenido la misma formación y van a saber actuar frente a los laboratorios. Pasarte toda la vida estudiando y que luego te regalen un medimecum de 2010 como que dan ganas de mandar tu honestidad a la alcantarilla. Ahora mismo he trasladado la polémica a mi unidad docente y hasta ellos están pensando en hacerse un blog ;-)

Y sí, tengo la extraña habilidad de que malinterpreten todo lo que escribo. Pero esa es otra historia ;-)

academico dijo...

Terón, Bonis no te ha malinterpretado para nada...

Bonis está absolutamente en contra de la industria farmacéutica, contra los visitadores y no acepta sus visitas.

Es su punto de vista. Ya lo comentaba en su antiguo blog.

Ahora, que tampoco sé si una posición tan cerrada es la mejor solución, o puede haber alguna intermedia.

Un saludo.

J.Abenza dijo...

Creo que esta falsa polémica te va a venir muy bien, Teron, nunca está de mas confrontar ideas y pareceres con otros colegas con más experiencia que nosotros. A mi me encanta que estos profesionales comenten en mi blog porque me aportan mucho: experiencia, situaciones inéditas para mi, otras formas de ver las cosas, otras formas de trabajar... Es muy enriquecedor para nosotros, pobres médicos en formación xD

Un saludo a todos.

PS: A Bonis contéstale con sinceridad; es lo que se nos exige como R1: ser sinceros y aceptar que hay cosas que no manejamos bien. Y estamos para eso, para aprender de los demás y de nosotros mismos. Esa amalgama de experiencias y conocimiento es la que nos sirve para unir los adoquines con los que vamos forjando nuestro camino.

mikaelo dijo...

totalmente de auerdo contigo, abenza!! pero lo de la formación sí que es verdad, yo no podría ni plantearme ir a un curso para otorrinos, que andan en torno a los 1200-1500 euros cada uno, si no me lo pagara una farmaceútica (aunque supongo que serán tan caros porque saben que los paga la industria...).

Sophie dijo...

Yo no sé manejar ese asunto, estoy leyendo vuestros artículos y he escrito uno en Mondo Medico contando mis dudas, aparte de tuitear sin parar vuestros artículos, enlazaros y fomentar el debate. Me interesa mucho saber vuestras opiniones, vuestras experiencias y cómo os comportáis, porque estoy más perdida que el barco del arroz.

D.F.G dijo...

Compañero! solo quería decirte que lo único que te ha resultado útil y que yo mismo te entregué en mano, no viene de ninguna farmacéutica, sino de un médico de nuestro hospital muy concienciado con la buena praxis y el conocimiento. Aún no has tenido tu primera guardia verdad?

J.Abenza dijo...

Cada cual se relaciona con su entorno de la forma más natural posible. Pero lo que para unos es natural, para otros no tiene por qué serlo. Si en tu vida real no te va esa especie de "hipocresía convenida", como es mi caso, es más que posible que lo apliques a la relación con la industria y que mantengas cierto distanciamiento.

El conflicto que se me presenta son los cursos/congresos. Muy pronto se celebrará el congreso de la SEMFyC y cuesta un pastón, sobre todo para un R1 que aún no ha cobrado. Tampoco tengo un interés especial por acudir porque no presento póster ni trabajo, y no sé si alguien de mi centro presenta algo. Ahora bien, qué haría si algún laboratorio me pagase la asistencia a dicho congreso: ¿aceptaría o rechazaría esa financiación? Sinceramente, no lo sé... pero creo que lo rechazaría. Y no sé dar un motivo comprensible acerca de por qué no iría pero lo siento así.

Como bien dice Sophie en su post de MondoMedico, parece que ahora nos importa excesivamente engordar el currículo con diplomas de cursos (lo cual incentiva ese 'colegueo' con la industria, con su oferta de cursos online y demás). No sé si eso importa mucho a la hora de optar a un contrato: en mi especialidad prima que estés dispuesto a cubrir los días que no quiere nadie. Así de penosa es la situación. Y, de todas formas, no creo que un currículo hipertrofiado sea sinónimo de mejor formación.

saludos

PS: David, pensé que la chuletas eran de la industria... pues mira, ahora sí que puede decir que no me han dado nada útil. Bueno, salvo la rasera de teflón y el vaso-pastillero que me dieron cuando estaba en el CS de Lorquí xD

J.Abenza dijo...

Ah, la primera guardia. El miércoles que viene: festivo regional. A ver si me mandan pa' casa a las 2 y me llevo unos euricos extra by the face :)

David dijo...

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/OMS/oculto/expertos/gripe/cobraron/farmaceuticas/elpepisoc/20100605elpepisoc_3/Tes
supongo que habrás visto este artículo. Nos vemos mañana crack!

J.Abenza dijo...

Enhorabuena por la elección de tutor. Creo que todos hemos salido muy contentos!!

Dr. Bonis dijo...

> Bonis está absolutamente en contra de la industria farmacéutica, contra los visitadores y no acepta sus visitas.

Ojo, yo no estoy en contra de la industria. De hecho me querían fichar para trabajar en ella pero al final el trabajo no me interesaba.

La industria farmaceútica tiene sus intereses, que son legítimos. Ellos no son los malos de la película.

Los que pierden credibilidad cuando aceptan regalos que no deberían aceptar (incluida la financiación de cursos) son los médicos. ¿A cambio de qué te pagan el congreso o te regalan un libro?... ellos lo hacen como estrategia de venta (es perfectamente legítimo como empresa que son). ¿pero es legítimo que un médico acepte esos regalos?. Ahí está el quid de la cuestión.

Personalmente como médico opté por no tener contacto con comerciales de la industria. Así aseguro mi independencia profesional. Me comporto igual que con las teleoperadoras que te llaman para venderte la línea de Vodafone. Ni más ni menos.

Y de paso me quito muchos conflictos morales de la cabeza.

Anónimo dijo...

La industria farmacéutica es posible que tenga fines legítimos, aunque se podría discutir sobre ello ya que se comercializa con un derecho, el derecho a la salud, y ello conlleva muchos más matices que el puro mercantilismo como otro bien cualquiera.

Lo que no comparto es los medios que utiliza, ya que aunque los disfraza de formación y beneficios, no son éticos y en algunos casos, tampoco son legales. En mi opinión, van orientados exclusivamente a ganar el máximo dinero posible.

Respecto a los residentes, he tenido conocimiento de que se os intenta utilizar... Se busca la receta del tutor, no la vuestra. Todo tipo de artimañas se pone en marcha, sobre todo, las más antiguas que es llegar al entorno más cercano (cenas, fiestas, círculo de amigos-conocidos...), incluso poner en marcha estudios clínicos de dudosa procedencia la colaboración del residente y la receta del tutor...

Entiendo que muchos residentes necesiten acudir a un congreso donde exponen sus posters... Otra vergüenza es el coste de este tipo de congresos que fomenta la relación médico/industria farmacéutica, y al ser una relación de poder desigual, no queda más remedio que permitir (incluso pedir) a la industria el pago de estas asistencias. ¿Qué precios tienen los congresos...? ¿Cómo se justifica que hacen las sociedades organizadoras con las inscripciones millonarias...?

Creo que una postura equilibrada es ser crítico y no meter a todo los visitadores en el mismo saco, pero teniendo siempre claro que su cometido no es informar técnicamente sobre un determinado fármaco sino vender. En mi opinión, no es malo que regalen un medimecum o una revista científica... Veo mal que los precios de los congresos sean tan desorbitados que obliguen a los médicos residentes y no residentes a acudir a la industria farmacéutica y, consecuente e inconscientemente a "deberle" favores.

Esta es mi opinión, basada en mi experiencia.