19 de abril de 2010

Asustando, que es gerundio.

Fragmento de un texto de Javier Vizcaíno:

Checa, akelarre, guerracivilistas. Y vuelta a empezar: checa, akelarre, guerraciv… Tres días llevan así los amanuenses de la diestra, amancebados con su rentable pesadilla favorita, la de la España partida en dos porque el rojerío mamón no saluda al campeón. Desde El Mundo, Salvador Sostres traduce el exabrupto: “El gran drama de la izquierda es que no sabe perder” (¿?). Por si no se ha entendido, en el mismo periódico el camaleón Raúl del Pozo advierte a los revoltosos que como sigan resistiéndose a morder el polvo de las cunetas, el segundo castigo puede ser peor: “Ya no hay peligro de una derecha centuriona o levítica, pero mejor no encabronen a sus cachorros, que pueden acabar dando con la maza a los maceros. No saquen a la calle trapos rojos, que cuando la derecha embiste hay que coger el olivo”. El que avisa no es traidor, ¿no?

Más en La trama mediática


Juan Diego Botto:

Al bisabuelo español de mi hija

La primera persona que va a ser juzgada por los crímenes del franquismo es precisamente la única que ha pretendido investigarlos. Esta paradoja cuestiona la naturaleza de nuestro Estado de derecho y nuestra democracia. La transición nació fruto del siguiente pacto: Estado de derecho sí, pero vamos a hacer un aparte con este genocidio y estos crímenes de la humanidad para que sea posible avanzar. Y así se desarrolla nuestra democracia, manteniendo en los aparatos del Estado a quienes habían administrado la dictadura.

Mi generación (nacidos en 1975) siempre pensó que era cuestión de tiempo, que cuando la democracia estuviera asentada llegaría el momento de las víctimas. Lo que ha ocurrido es precisamente lo contrario. Este auto del juez Luciano Varela es el equivalente a la peor de las leyes de punto final. Peor, porque en este país ya nadie pedía sentar en el banquillo a los responsables. Lo único que se pedía era dar amparo a víctimas y familiares.

Más en El País


6 comentarios:

Robin Jud dijo...

No sé cómo catalogar lo de Javier Vizcaíno.

Bueno, sí sé: MENUDA PUTA OBRA DE ARTE.

Estoy boquiabierta y ojiplática. No sé que estudios tendrá ese señor ni lo que hará con su vida, porque yo no estoy al día de quien pulula por los medios de información, pero, colega, me quito el cráneo, que dijo un grande.

Pd. Hace un par de días me salía en mi lista de actualizaciones algo tuyo pero al pinchar en el enlace me decía que nanay, que eso que yo buscaba no existía... ¿A qué lo atribuyes?

Abrazos y etc.

J.A.C. dijo...

Vizcaíno es un mordaz e irónico periodista de Radio Euskadi. Aquella tierra nos regala profesionales de este corte cada cierto tiempo. Otro periodista vasco de esta escuela es el autor de Mi Mesa Cojea.

Lo del artículo fantasma lo atribuyo a que no era el momento de publicarlo. Lo tengo guardado en borradores, hoy lo reviso y mañana o pasado le doy al botón de publicar, en espera de que me llamen guerracivilista y me suelten alguna que otra hostia. Virtual, claro :)

Soraya SMolero dijo...

No sé si has leido este post, pero como todo lo que escribe este hombre, me encantó:

http://megasalva.blogspot.com/2010/03/las-ratas.html

A seguir disfrutando mientras tanto...

J.A.C. dijo...

Sí que lo leí en su día, este hombre tiene una sensibilidad especial. Me veo muy reflejado en su estilo la mayoría de las veces.

Este trocito de párrafo es sublime:
Un hueso sin historia y sin memoria, sin derecho a ser llorado ni recordado. Es un trozo de hueso anónimo, sin futuro y sin pasado, sin derecho a nada, ni siquiera al recuerdo. Un trozo de hueso con una única condena: el olvido, el frío eterno, y un único destino: ser devorado por las ratas

Muchas gracias, Soraya ;)

Soraya SMolero dijo...

No hay de qué, es que a veces hace falta leer una historia así para entender algunos sentimientos o escribirla para hacerlos entender. A ver si saco un rato para comentarte sobre la MFyC que hoy se me ha hecho tarde. Un abrazo.

J.A.C. dijo...

Un abrazo, Soraya.