17 de febrero de 2014

Abordaje de la anemia: a propósito de un caso.


Después de tanto tiempo me supone un esfuerzo enorme enfrentarme a la pantalla en blanco, pero me cuesta aún más encontrar un motivo concreto por el que dejé de escribir en este blog. Experiencias vitales (disgustos, contratiempos), trabajos de investigación, revisiones bibliográficas, participación en movimientos sociales, buscar-diseñar una metodología de participación activa, intersectorial y multidisciplinaria para abordar-gestionar ciertos problemas y condicionantes de la salud y, actualmente, el proyecto de AMF 100; excusas varias, entre otras muchas –jamás creí que el último año de la residencia diese para tanto-, que me han “robado” tiempo libre y me han mantenido alejado del blog. De hecho, será esta la primera vez que mi portafolio de residente no se escriba solo (sic), acostumbrado hasta ahora a volcar su contenido –lo publicado y los borradores- en un documento de texto, maquetarlo y presentarlo en la unidad docente como “memorias del residente”. No sé qué pensaréis vosotros, pero me parece que se ha fomentado muy poco entre los residentes y los docentes MIR esta propicia herramienta para la reflexión y la comunicación, eso sí, cada vez menos 2.0 y cada vez más unidireccional, más corporativa, más “escaparate” que bitácora y con una tendencia preocupante a obviar los intereses espurios, algunos conflictos de interés y las consecuencias que lo que uno escribe puede tener para con terceras personas con menor capacidad para acceder a recursos de calidad y contrastar fuentes. Nada nuevo bajo el sol.

Entonces, ¿por qué o para qué mantener el blog? O mejor expresado: ¿de qué sirve, cuál es el propósito o la utilidad de mantener activo un blog hoy día siendo residente (MIR) de Familia crítico con el contexto reflejado en las líneas anteriores? Se me ocurren varias respuestas y, ponderándolas, me decantaría por el hecho innegable de que hay situaciones, vivencias, encuentros e incidentes dignos de una reflexión y un análisis sosegado, estructurado y holístico que, por desgracia, no cabe en la agenda, en la rutina y en el ritmo diario del contexto asistencial habitual. Podría enumerar (seguro que tú también) cientos de ejemplos reales, del día a día. No hay jornada en la consulta que, pese a la complicada agenda, no me plantee dilemas éticos, morales, políticos, legales y sociales ligados a la mirada, el contacto, la escucha -y la participación más o menos activa en la orientación (a veces, incluso, resolución)- de los variopintos motivos de consulta de los pacientes de mi cupo, de los pacientes en urgencias o de las personas que viven en la comunidad y en el barrio donde, por suerte, hasta la fecha, trabajo (ya veremos qué ocurre a partir de mayo…).

Dicen que los “comunitarios” o estamos locos o lo parecemos, porque pretendemos abarcar la realidad que nos rodea y practicar un enfoque obligatoriamente alejado de lo meramente biológico para poder realizar un “enfoque macro”, no sólo biopsicosocial; una foto de conjunto, un diagnóstico comunitario y un plan “terapéutico” en el que el médico/el técnico es sólo un agente más, un recurso salutogénico de/en la comunidad. Algo que no siempre conseguimos y que, en ocasiones, incluso, contradecimos o contrariamos, por mucho que nos lo creamos. Porque la cabra tira al monte, siempre, y el contexto asistencial es el que es y en época de desincentivación, desmotivación y descapitalización, la resistencia y la oposición vencen a la resiliencia y la negociación; en otras palabras: es más difícil “cambiarle la lente a la cámara”. Todo esto lo sabemos y lo asumimos, pero no es excusa para permancer pasivos: quedarse quieto o callarse supone la aceptación de las reglas de juego que nos imponen y, como buenos distópicos que somos, no nos interesa esta realidad y estamos dispuestos a participar en el cambio.

Sirva de paradigma una simple sesión clínica. El problema de una de mis pacientes, Pascuala: inmovilizada desde la infancia que no ha precisado contacto con los médicos más que de forma puntual, cuidada siempre por sus hermanas también delicadas de salud, a la que con más de ochenta años y con una situación basal progresivamente mermada se le detecta una anemia con probable origen en pérdidas digestivas, quién sabe si una angiodisplasia, una lesión por el consumo de cierto medicamento o una neoplasia digestiva. Un caso clínico de anemia, clásico, de toda la vida, con enfoque biologicista, que con esfuerzo y fines didácticos (para todo el equipo, pero sobre todo para mi mismo) se podía orientar de otro modo más docente para un Médico de las Familias y la Comunidad. Así, lo que a priori podía ser un problema de salud de Pascuala se convirtió en un problema de toda su familia, de su cuidadora, de su enfermera, de sus médicos (mi tutor y yo) y del equipo asistencial, a los que en un momento dado se les hace conocedores y partícipes del caso, se les pregunta qué actuaciones habrían realizado y se les invita a la reflexión personal y en común sobre cómo lo biopsicosocial a veces sirve como primera lente de enfoque para intentar analizar cómo determinados factores individuales y colectivos influyen en la forma de percibir la salud/enfermedad, y las repercusiones que los distintos procesos morbosos (de causa orgánica o socioeconómicos) pueden tener sobre una persona y su familia, tanto a nivel individual como sistémico. Pero, como ya se ha dicho, en ocasiones hay que ampliar el enfoque para poder ver (y mirar) cómo los recursos de la comunidad y los condicionantes en salud influyen en la pérdida o en la adquisición de hábitos saludables, en la forma en que los individuos se relacionan entre sí y con su entorno, y en la repercusión que determinadas actuaciones más o menos coordinadas y más o menos participativas pueden tener sobre las personas que cohabitan un espacio físico, un territorio geográfico, una tela de araña social.

Pascuala, como todos nosotros, estaba en su particular tela de araña. Si analizamos sólo el punto espacial y temporal en que se encuentra, obviamos el resto de puntos y filamentos que componen esta dinámica red de sostén.

¿Supone esto que lo biológico debe ocupar un segundo plano en nuestra práctica asistencial, docente e investigadora como Médicos de Familia? Tal vez no. El abordaje diagnóstico-terapéutico de la anemia de Pascuala es “A-B-C”, o si se prefiere, “sota, caballo y rey”: su analítica, su sangre oculta en heces y, llegado el caso, su ecografía o su endoscopia (en algunos sitios incluso cápsula endoscópica con videograbación). Esto está escrito y al alcance de cualquiera en internet o en los libros habituales. No hay excusa para no ser un buen clínico y además es nuestra obligación. Pero esa no es la cuestión. Por poner un ejemplo de sobra conocido, las guías de práctica clínica (GPC) orientadas a la enfermedad no explican ni terminan de abordar la complejidad del paciente pluripatológico y polimedicado, la mayoría de veces ni siquiera se cuenta con representantes o asociaciones de pacientes y todo se reduce a reclutar a un grupo de expertos que conforman los paneles y grupos de trabajo que posteriormente dan lugar a las recomendaciones de las guías. Lo que quiero decir es que el enfoque meramente biológico es muy limitado, reduccionista y excluyente, de manera que muchas situaciones o particularidades que en principio parecieran ser “la excepción a la regla” de las GPC se convierten en la “la regla” y las GPC no sirven. Ahí es cuando entra en juego “lo demás”, lo que no es biológico.

En el caso de Pascuala surgen distintas preguntas o puntos para reflexionar más allá de lo científico-técnico (morbimortalidad del proceso diagnóstico-terapéutico, opciones de tratamiento sintomático y/o etiológico, riesgos posibles y probables en caso de "no buscar lo que no quieres encontrar", determinar con la familia el nivel de adecuación del esfuerzo terapéutico, etc)
  
     - Pascuala como inmovilizada atípica, de toda la vida, atendida por su familia y sin que esta circunstancia haya supuesto una demanda activa de cuidados al equipo asistencial o una crisis aguda en núcleo familiar (aunque por supuesto que ha influido en el estado de salud de estas personas), debido a décadas de adaptación forzosa y reorganización y reparto de roles en esa familia, con un genograma típico de los pueblos y lamentablemente en vías de extinción.
  
     - Pascuala como discapacitada, gran dependiente, “anciana frágil” e incapacitada legalmente, con notables dificultades a la hora de comunicarnos directamente con ella y debiendo tomar decisiones coparticipadas con sus representantes legales a la hora de escoger entre distintas opciones diagnóstico-terapéuticas de distinto grado de complejidad y con consecuencias, en ocasiones, potencialmente graves; que, a su vez, nos arrastran a escenarios o situaciones no del todo comprensibles o asumibles por la familia con cierto grado de certeza, tranquilidad y sensación de haber hecho lo correcto.

     - También es interesante revisar la historia clínica de los familiares y darse cuenta de que la colección de motivos de consulta aparentemente biológicos u orgánicos de estas personas son, en muchas ocasiones, agrupables en un par de códigos Z: consecuencia del desgaste como cuidadores; de la ansiedad y la frustración por ser observadores impotentes del deterioro de esa persona que para una hermana en concreto, tras quedar viuda, es ahora el sentido de su vida, su ocupación vital, sin saber qué pasará y en qué invertirá su tiempo y su vida cuando Pascuala falte; de cómo los conflictos que no se habían verbalizado ni abordado, se han ido macerando y suponen una merma en la relación entre maridos y esposas; de cómo una cuidadora “temporal” asume un rol paternalista y se erige como eje vertebrador de una familia, en ocasiones anulando a algunos de los miembros; de cómo una cuidadora "formal" y asalariada depende económicamente de que Pascuala salga delante; de cómo las personas no pueden disfrutar de un ocio saludable y unos espacios de recreo, de cultura y de socialización porque su barrio se ha ido deteriorando con el paso del tiempo y ello les supone tener que desplazarse, cosa que no hacen por diversos motivos, incluidos sus problemas de salud…

En definitiva, Pascuala en la tela de araña. A propósito de una simple anemia.

Esta sesión que podría considerarse atípica no debería serlo tanto si tenemos en cuenta que somos o aspiramos a ser especialistas en los distintos aspectos que se han mencionado, y que esta capacidad de análisis y de integración de los datos biológicos, los datos “blandos” y el contexto -pero sobre todo intentar su verdadera y sistemática aplicación en nuestro quehacer cotidiano- debería suponer uno de los hechos realmente diferenciales de nuestra especialidad respecto a otras especialidades médicas. Máxime cuando otros aspectos que antaño supusieron una clara barrera entre AP y AE y un obstáculo para la capacidad de resolución de los médicos de cabecera (la adquisición de determinadas habilidades científico-técnicas, el acceso a pruebas complementarias y la prescripción de ciertos productos sanitarios) se encuentran sustancialmente resueltos en muchos lugares, aunque de forma desigual y en ocasiones irracional. Por tanto, no es que seamos médicos que critiquen o carezcan de estas habilidades y de estas tecnologías, al revés, somos médicos que, por trabajar en el contexto y el escenario en que trabajamos, tenemos la oportunidad de mezclar todos los ingredientes de la receta para formar una pasta, una amalgama que les da solidez y congruencia a los relatos y a los procesos.

Es posible que el ajetreo diario, la burocracia, la presión asistencial, la pérdida más o menos merecida de influencia, consideración o relevancia social y las constantes agresiones y la discriminación evidente hacia nuestra especialidad, tanto en recursos humano como presupuestariamente, en resumen: que la profunda y multifactorial crisis en que se haya inmersa nuestra especialidad y, por extensión, la Atención Primaria, pueda desmotivar a los que ya llevan un tiempo padeciéndola en sus carnes. Pero los que empezamos ahora, como se suele decir al acabar una guardia, los que vienen “limpios y huelen bien”, y no a humo ni a quemado o cansado; a los jóvenes médicos, decía, se nos presupone una fuerza, un empuje, una capacidad crítica para analizar el sistema, generar ideas y liderar proyectos. Y somos muchos los que no nos conformamos con un modelo de formación MIR en MFYC donde sólo se valora lo tangible, lo [con]mensurable, lo rigurosamente objetivo y, por tanto, un modelo donde lo biológico y lo técnico priman sobre otras habilidades y otros niveles de análisis. Y para combatir esto sirve o puede servir un blog. Por lo menos a mi me sirve. Espero que saquéis algo en claro.

Mucho ánimo a los que estéis pensando en elegir esta especialidad, sobre todo a los que estáis dudando. Que nadie, por muy relevante que sea, por muy experto que se considere y por muy negro que os pinten el cielo; que nadie os quite la ilusión de formar parte de esta aventura.

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PS: Esta entrada va dedicada a Vicenta, la hermana de Pascuala y su principal cuidadora, que murió de forma inesperada la semana pasada mientas ambas se encontraban ingresadas en el hospital. Gracias por abrirme las puertas y las ventanas de vuestra casa. DEP. 

16 de noviembre de 2013

Resumen del XVIII congreso de la SMUMFYC

Los pasados días 13, 14 y 15 de noviembre tuvo lugar en Cartagena el XVIII congreso regional de la Sociedad Murciana de Medicina Familiar y Comunitaria, evento que se celebra cada dos años. La participación fue alta, el origen de los trabajos fue diverso, el número de originales enviados fue muy importante y la calidad de los mismos también fue digna de mención por parte del Comité Científico en los preámbulos de la cita. El escenario elegido fue la sede de la UNED en la ciudad portuaria. Sin duda, ha valido la pena abandonar el centralismo territorial y acudir a esta ciudad histórica, puerta de las tres culturas.

Lo que sigue a continuación es un resumen personal (y, por tanto, muy subjetivo) de este Congreso.

Miércoles 13. Conferencia inaugural.
El tema fue la "Toma de decisiones compartidas. Nuevo modelo de educación médica", impartida por el Dr. Roger Ruiz Moral, Jefe de Estudios de la UUDD MFYC de Córdoba. Aunque no puede asistir, la delegación de mi centro de salud (adjuntos y residentes) está de acuerdo en que fue una conferencia muy interesante, brillantemente expuesta y con unas conclusiones realistas, factibles. Nada que objetar, en tanto en cuanto es un profesional al que he leído en varias ocasiones y con el cual compato muchos puntos de vista tanto personales como del modelo asistencial que plantea.

Este mismo día tuvo lugar el encuentro del foro de investigación en AP, presentándose distintas líneas de trabajo (muy interesante la de prediabetes, con un enfoque preventivista y de promoción de la salud, incluyendo la prevención cuaternaria). Al parecer, el debate fue tenso por momentos pero no por ello hemos de restar valor al hecho principal: la investigación en AP en la Región de Murcia está más viva que nunca y está empezando a organizarse de manera dinámica y colaborativa.


Jueves 14. 
La jornada arrancó con la mesa inaurugal, a la que no asistí por motivos que entroncan más con la objeción de conciencia que con la desgana.

A continuación se desarrolló una mesa redonda sobre la atención a los ancianos. Una mesa multidisciplinar donde la intervención del Trabajador Social fue sencillamente brillante y donde los geriatras nos dejaron muy claro que si ellos tienen trabajo de más es porque nosotros no hacemos el nuestro tan bien como creemos. Mis conclusiones finales fueron: (1) las guías de práctica clínica centradas en la enfermedad son imposibles de aplicar en un grupo poblacional caracterizado por la pluripatologia y la polimedicación; (2) los objetivos terapéuticos basados en la opinión de expertos y en variables intermedias sin clara repercusión en la calidad de vida y la morbimortalidad no son deseables ni entendibles en nuestra práctica clínica asistencial como médicos de las Familias de nuestra Comunidad y (3) la aplicación de estos objetivos y pautas de actuación basadas en grupos poblacionales más jóvenes y sin pluripatología deberían ser motivo suficiente para obligarnos a pensar de forma autocrítica, constructiva y plantearnos muy seriamente qué estamos haciendo, por qué lo hacemos y en base a qué estudios.

El final de la jornada se dedicó a la presentación y defensa de los trabajos y proyectos de investigación y los casos clínicos. Me hizo mucha ilusión que el Dr. Félix Crespo, antiguo residente de mi centro y actualmente psiquiatra participase junto a una residente de Familia con un caso de des-medicalización y de "supresión de etiquetas diagnósticas" en Psiquiatría en Atención Primaria, pero muy en consonancia con lo dicho por Ruiz Moral durante la conferencia inaugural. Ojalá pronto lo tengamos de vuelta en nuestra Área de Salud para poder trabajar estrechamente y en colaboración con médicos, pacientes y sus familias, que es de lo que va el proyecto profesional de Félix: el acercamiento entre AP y AE, la desmitificación de la patología mental, la despatologización y desmedicalización de los procesos vitales, la pérdida de las etiquetas en favor del proceso diagnóstico-terapéutico y el empoderamiento. En este sentido, hubo un psicólogo clínico de un Centro de Salud Mental del área de Cartagena que presentó un trabajo en esta misma línea, realizando una magnífica comunicación oral y con unos resultados ya cuantificados y verdaderamente impresionantes (me permití incluso felicitarlo durante el turno de preguntas tras su comunicación, sobre todo al compararlo con los indicadores en mi zona básica de salud y la transferencia que me hacen mis pacientes derivados a Psicología).

Los residentes del CS Profesor Jesús Marín López (Molina de Segura) enviamos cuatro trabajos de investigación a este congreso, enmarcados en tres categorías de las cuatro existentes (mejor comunicación oral, mejor trabajo de investigación PAPPS, mejor proyecto de investigación y premio especial Dra. Mª Eugenia Moreno al mejor trabajo realizado exclusivamente por residentes). Los trabajos fueron:
  • Pevalencia del SOP en AP y vivencia de su sexualidad. Autores: cuatro promociones de residentes del CS Jesús Marín a lo largo de seis años, constituyendo la segunda serie de casos más larga publicada y l primera en AP. Categoría: premio especial Maria Eugenia Moreno al mejor trabajo realizado por residentes. Este premio se concede de forma deliberativa y no se defiende con comunicación oral, lo evalúa un comité independiente. Representa al grupo investigador: Juan José Vives Hernández, R4.
  • Estudio de la demora y del proceso diagnóstico del cáncer colorrectal en nuestra zona básica de salud. Autores: Jesús Abenza Campuzano, Rafael Electo Martínez Belló, Gina Silva Molina, Jeannette Mercedes Rufino Arias, Carmen Mayelin Reyes Reyes y Mario Soler Torroja.
    Categoría: presentación oral. Presenta el trabajo: Jesús Abenza, R4.
  • ¿Tienen mejores hábitos de alimentación los niños que comen habitualmente en comedor escolar? Autores: Jesús Abenza Campuzano, Violeta Mañas Marín, Soraya Sánchez Soler, María Cascales Sanchez, Alberto Sevillano Tripero. Co-autores: Francisco Monsó Pérez-Chirinos y Mario Soler Torroja.
    Categoría PAPPS. Presentado por Soraya Sánchez, R1.
  • Actividad física en escolares en un municipio con un plan municipal multidisciplinar contra la obesidad infantil.
    Misma categoria y mismos co/autores que el anterior aunque lo cierto es que, de haber existido una categoría PACAP, este trabajo, surgido en parte del esfuerzo de la Comisión de Salud Comunitaria, debería haberse enmarcado ahí. Presetna el trabajo: Violeta Mañas, R1.
Sólo hubo una categoría a la que no presentamos ningún trabajo, paradójicamente, la del proyecto de investigación realizado exclusivamente por residentes, porque se nos pasó el plazo de presentación.

Ya por la noche tuvo lugar la cena de gala del congreso, marcada por tres hechos: (1) la despedia de Juan de Dios González Caballero como Presidente de la Smumfyc tras ocho años al frente de la la Sociedad, una buen balance de gestión y un importante desgaste personal y profesional infringido por parte de las Autoridades (y los meso-poderes) por su lucha por y para los intereses de la Atención Primaria y de todos los Médicos de Familia de nuestra Región tanto en el ámbito hospitalario como en el extrahospitalario, así como por los derechos de los pacientes y el rechazo a la exclusión sanitaria a los inmigrantes, el copago en prestaciones sanitarias y los recortes indiscrminados sin un abordaje previo de las bolsas de ineficiencia en la gestión sanitaria; (2) la condecoración con la insignia de plata de la Sociedad al Dr Asensio López en reconocimiento a su labor de promotor y organizador de la investigación en AP en la Región de Murcia; y (3) la misma condecoración al Dr Mario Soler Torroja, en reconocimiento a su labor en el ámbito de la Comunitaria en la Región de Murcia y por su labor en el PACAP a nivel nacional, con elogios del tipo: "has sido quien ha plantado la semilla de los proyectos de Comunitaria desde que aterrizaste en la Región" y "hay autores, líderes intemporales, como Martín Zurro, Turabián y Mario Soler". Mario es un tipo genial, brillante, dinámico, un líder entre líderes, mi "Pater Tutor" y casi todo lo que he aprendido de Medicina, pero sobre todo de Comunitaria, se lo debo a él (no te me pongas celoso, R. Cofiño; ni tú tampoco, Pepe Martínez).

Tras la cena de gala se otorgó el premio Maria Eugenia Moreno, que recayó en los residentes del CS Profesor Jesús Marín de Molina de Segura por el trabajo sobre el SOP, recogiendo el premio mi co-R, Juan José Vives, y estando presentes en el acto algunos de los co-autores: Isa, Nardi, Dana, Irene.


Viernes 15.
La mesa redonda de la mañana fue cuanto menos polémica, por el tema en sí: Novedades en la prevención de la salud de la mujer, pero también por lo que supone la reciente puesta en marcha del Plan Integral regional de Atención a la Mujer (PIAM). El moderador fue el Dr. Pedro Pérez (uno de "los médicos de la radio" y gran conocedor del PIAM y del PAPPS) y estuvo muy acertado al invitar como ponente al Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del gran buque insignia hospitalario de la Región (HUVA), en torno al cual se ha centralizado el seguimiento del embarazo, "secuestrándonos" a las embarazadas de nuestras consultas y con un matiz claramente medicalizador de la gestación (subjetiva, sí; pero muy extendida apreciación), con screenings de toda naturaleza y condición sin evidencia científica que los sostenga (para el que quiera ver, ahí está la web NICE). El matrón José Garía Denia presentó un estudio cualitativo muy interesante acerca de la percepción de los médicos de familia y matrones/as sobre la implantación del PIAM; estudio que fue denostado por algunos talibanes de la cuantitativa, al evaluarlo con los criterios de ésta. Pero ya se sabe que al que no sabe no hay que exigirle, y que viva la bonhomía...

A continuación se desarrolló la Asamblea extraordinaria de la Smumfyc donde se votaría la candidatura para la nueva Junta Directiva, que se aprobó por parte de los asistentes con todos los votos a favor y uno en blanco. La directiva está encabezada por la nueva Presidenta de la Smumfyc, Nardi Tudela, la persona que, siendo yo R1 y ella mi R4, me inoculó tres virus que me han acompañado durante toda la residencia: primero el de la vocalía de residentes, luego el gusanillo de la investigación y finalmente el del PACAP. Con ella van otros dos residentes de la misma promoción (2007-2011) de mi centro de salud: Ginés Álvarez será el nuevo Secretario (puesto que ocupó de forma intachable Mª Antonia López Fernández, del grupo GUACsemFYC) y Mª Dolores Guillén será la nueva Tesorera. Ha sido todo un honor que Nardi me ofreciese la vocalía del PACAP, así que, tras pensarlo mucho, no me he podido negar. Espero estar a la altura...
La mesa redonda de la tarde versaba sobre las posibilidades de la Medicina Familiar y Comunitaria. Mesa muy aburrida, repetida hasta la saciedad en citas anteriores (sin ir más lejos, en el último congreso regional de residentes, hace apenas un año), pero con dos apreciaciones al respecto: fue un placer descubrir al Dr. Julio Fontcuberta, Jefe de Estudios de la UUDD de Cartagena, y eché de menos que en una mesa sobre las perspectivas o más bien posibilidades (teóricas) laborales de los MFYC no hubiesen contado con ningún MFYC joven (R5-R7) para que contase su experiencia (precariedad laboral, falta de continuidad, funcionamiento de la bolsa de trabajo, etc). A veces es necesario exponer la realidad frente a los ojos de quienes tienen capacidad de influencia, y no se hizo. Se perdió una magnífica ocasión.

 Tras esta mesa tuvo lugar la entrega de premios y clausura. Conocido ya que el premio Mª Eugenia Moreno se venía para Molina de Segura, los premios restantes a fallar eran:
  • Premio al mejor proyecto de investigación, recayendo en una R3 de Cartagena que llevó un proyecto sobre el perfil sociodemográfico y los problemas de salud consultados al MFYC por los inmigrantes de su área, un trabajo espectacular defendido en el Salón de Actos, tal y como le dijimos a la oradora durante el turno de comentarios y preguntas. Espero que recoja las sugerencias que le hicimos porque puede ser un trabajo muy, muy interesante. 
  • Premio PAPPS a la mejor comunicación sobre promoción y prevención, recayendo en nuestro trabajo sobre los hábitos de alimentación en los niños.
  • Comunicación oral: premio al mejor trabajo presentado. Dieron dos premios: uno recayó en el trabajo ya mencionado del psicólogo clínico y el otro recayó en nuestro trabajo sobre la demora y el proceso diagnóstico de cáncer colorrectal, que presenté yo.
Lo cierto es que me hizo mucha ilusión subir a recoger ambos premios, que estuve muy cómodo durante la defensa porque ha sido un trabajo "trabajado" y "trabajoso", muy riguroso en el manejo de las fuentes; porque le dimos mil vueltas a cada paso que dábamos y porque me hacía mucha ilusión poder presentarlo tras haber sido rechazada la 1ª fase del estudio en el último congreso de la Semfyc (Granada, 2013) por un simple erro tipográfico (un par de paréntesis), pero eso no nos quitó la ilusión de terminarlo y, a día de hoy, ya estamos a punto de iniciar una 3ª fase en colaboración con los servicios epidemiológicos de la Consejería de Sanidad, ampliándolo a la Zona Básica de Salud vecina, con lo que duplicamos el tamaño muestral.

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Poco me queda por decir de este Congreso que no se desprenda de todo lo anterior. Estoy muy orgulloso de mis compañeros residentes del CS Jesús Marín de Molina: a los antiguos residentes, por haber dado un paso adelante y haber cogido el testigo de la Smumfyc, y a los actuales, por los premios logrados en un congreso que no es de residentes sino de todos los médicos, sin contar los años de experiencia, con lo que, tras el hito de los 25 años de docencia, "Los molineros" se consolidan como un centro de salud docente relevante y puntero a nivel regional.

A este respecto, hay un par de sujetos (Pedro Alcántara y Juan Francisco Menárguez) que hace más de veinte años decidieron venir a trabajar a Molina de Segura con un proyecto asistencial, docente e investigador. Ellos, los autores ideológicos, son los principales responsables de que estemos todos fichados y serán los que paguen nuestra fianza. No tienen alternativa. Sabemos dónde viven.

23 de septiembre de 2013

También existen los niños ilegales.

Hoy debo dar las gracias al Real Decreto-Ley de 20 d abril de 2012 por recordarme que existen personas "ilegales" y que, como tal, deben ser "marcadas" desde los altares de la burocracia, no sea que se les ocurra actuar como los otros, los "legales". 

Consulta programada. Mujer de ochenta y pocos años, cardiópata, nefrópata, diabética con neuropatía severa y, para más inri, hipertensa mal controlada (pese a polimedicación), artrosis que precisa analgesia importante y una personalidad rígida, infantil, distímica y con nula conciencia de responsabilidad sobre su salud. Una paciente que nunca ha ido bien y siempre ha ido a peor. Hasta que "contrata" a la nueva cuidadora: mujer sudamericana, joven, muy responsable, con experiencia en el cuidado de mayores, con dos hijos pequeños y un marido en paro. Entrecomillo lo de "contrata" porque, según parece, no le paga (la paciente cobra una pensión no contributiva) y el acuerdo era cuidarla y vivir en casa de la mujer mayor a coste cero (luz, agua, alquiler). La cuidadora no cotiza (como tantas otras mujeres en su gremio). Ella y su marido han sido dos de los afectados por el Real Decreto-Ley de abril de 2012 y han perdido el derecho a una asistencia sanitaria "normal". Pero son optimistas: "estamos sanos y encontraremos trabajo". Les deseo suerte.

Todo lo anterior no es sino una introducción al dilema que me ha suscitado la consulta de hoy. La paciente ha llegado tarde porque la cuidadora tenía que recoger de la guardería al hijo pequeño, 2 años de edad, porque tenía diarrea y vómitos. Me ha pedido que lo explore porque "no lo han podido citar con el pediatra". Eran las 14:45h y he creído que el pediatra ya se había marchado. Veo al niño: nada anormal, parecía una viriasis y estamos en ambiente epidémico (inicio de las clases), hidratación oral y observación, consultar en urgencias si empeora esta tarde y revisión por su pediatra si no va bien.

Pero nada iba bien. En realidad todo va mal. 

Resulta que al niño no le dan cita porque los padres no tienen tarjeta y pese a que hay instrucciones claras de asegurar la asistencia a los menores de edad, en Administración no lo han querido citar, le han pedido "muchos papeles, no los puedo arreglar en 2 días" (dice) y que si es urgente vaya al hospital. Acto seguido, escriben en la historia clínica informatizada "requerir tarjeta sanitaria para poder citar". 

Así se cercenan los derechos y así se marca a las personas, con una simple frase, un eufemismo aún mayor y más retorcido que el término al que sustituye y que no se escribe en la historia por vergüenza: "ilegal".

Y en esas (y en manos de esas y de esos) estamos... Hemos convertido a los auxiliares administrativos de los centros de salud en los valedores y controladores de una Ley ilegal, inmoral e injusta que excluye del derecho a asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación irregular y a los jóvenes mayores de 25 años que no han cotizado y, por extensión, se lo pone difícil a sus hijos, aunque éstos sí tengan derecho... Porque somos más papistas que el Papa; porque "nos aprietan" desde arriba; porque nos han hecho una Ley si no a medida, sí que por fin cubre el marco legal necesario para dar rienda suelta a nuestros sentimientos más oscuros, nuestra fobias y nuestras filias. Porque tener la llave de la puerta al sistema sanitario es tener mucho poder, y a todos (a unos más que a otros) nos gusta la sensación de ostentar y detentar el poder. Ser poderosos. Sobre todo cuando se cumplen nuestros deseos y expectativas. En este caso el deseo era el de no dar la cita y la expectativa era que no reclamasen.Y encima pensando que la ley estaba de su lado, que le amparaba y que sólo cumplía órdenes. Pero se ha equivocado de medio a medio.

10 de septiembre de 2013

Nueva en el cupo.

Mujer de 80 años que consulta por primera vez. No ha venido nunca al centro de salud. No hay ningún apunte en su historia clínica. Al parecer, presenta una fibrilación auricular con respuesta ventricular adecuada, está anticoagulada con sintrom, toma furosemida y diltiazem. Hace vida cama-sillón. No constan analíticas en los últimos 5 años en la web del laboratorio (¿y el sintrom?), ni siquiera en el histórico. No consta ECG de control. No hay radiografías suyas en el archivo del hospital. Según me dice, la siguen en consultas externas de Cardiología pero el cardiólogo se ha jubilado y no tienen cita de revisión.

De todo esto me entero por la hija, mujer de unos cincuentena y pocos años, cuidadora principal de la madre (con apoyo de otra hermana). La hija de la paciente me trae una cuartilla de folio escrito a mano por un "prestigioso" traumatólogo, al que acudió por una lumbalgia de carácter mecánico, severa, asociando limitación de la autonomía  y con poca respuesta a Paracetamol + Tramadol. No hay antecedente de caídas recientes (último año), aunque sí ha tenido caídas importantes en los 3 años previos, todas de forma casual (no toma hipnosedantes, no hay deterioro cognitivo ni presenta signos/síntomas de enfermedad cerebrovascular). Tras ir previamente dos veces a urgencias del hospital y ajustarle allí la analgesia, decidieron probar por lo privado.

El traumatólogo le pide radiografía de raquis dorsolumbar AP y lateral donde se aprecian fracturas-aplastamientos desde D10 hasta L2, con pérdida de altura en mitad anterior de los cuerpos vertebrales y un par de vértebras que se ven como las galletas Oreo. Las vértebras vecinas muestran cambios degenerativos. La mujer está "artrósica perdía". 

Dicen que no la exploró. Y lo expresa conscientemente, sabiendo lo que dice y cómo lo dice. Le han prescrito un corsé y un medicamento "para los huesos" y viene a ver "si se lo podemos pasar". Desde hace 2 días no toma la medicación analgésica, que ya había ido retirando, por desidia, y está peor del dolor. Miro el papel y en cuanto leo el fármaco que le ha prescrito sé que, probablemente, vamos a tener un choque. Mi tutor está de vacaciones y yo no conozco a la cuidadora (él sí), que también es paciente de nuestro cupo (pregunta insistentemente por él). No se lo voy a prescribir. Estoy seguro. No sé si lo ha comprado ya, si se lo está tomando o no.

Tras interrogar a la cuidadora intentando descartar signos de afectación medular o de lumbalgia secundaria a enfermedad grave; evaluar el estado de salud general de la paciente, su autonomía, su red de cuidados, el soporte familiar y social; y solicitarle un ECG y una analítica con coagulación para ver cómo va la fibrilación auricular; después de todo esto, digo, informo a la paciente de que no voy a "pasarle" esa "receta" porque es la costumbre en nuestra consulta pero sobre todo porque no estoy de acuerdo con la prescripción. No es porque venga de un privado, le digo, es porque no considero que sea "lo mejor para tu madre". Tras 15 largos minutos de discutir, pactamos ajustar la analgesia, dejo pautas por escrito en caso de precisar 'rescate', le entrego un "volante" para acudir a urgencias si presentase signos de afectación medular e indico pedir cita conmigo una semana después de realizar la analítica y el ECG para ver a la paciente, conocerla, explorarla, ver si precisa un ajuste en su tratamiento crónico y valorar tratamiento para la osteoporosis.

No ha ido tan mal como esperaba. 

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Este tipo de (des)encuentro paciente-R4 puede suponer una doble pérdida de confianza: la del paciente (y la cuidadora) hacia el R4 (el "sustituto" o "¿es usted el hijo de Don NombreDelTutor?") y, por extensión, hacia el tutor (que es su médico), dándose casos -extremos- de pacientes que solicitan cambios de cupo (se cambian a otro médico) sin comentarlo siquiera. La relación médico-paciente es así de complicada: difícil de construir ("desnudarte" frente al otro), fácil de romper. Hay muchos factores "internos" (del encuentro) que pueden dinamitar una relación cordial y respetuosa, casi amigable, y existe abundante literatura"borrelliana" sobre cómo abordar una entrevista clínica, previniendo y resolviendo conflictos. Es muy fácil meter la pata, sobre todo cuando tus cartas son la Incertidumbre y la Responsabilidad y el de enfrente busca las cartas de Certeza y Complacencia.

Todo esto está muy bien en la teoría pero siempre hay factores externos como el de este caso, donde el "amigo" traumatólogo le encasqueta a la viejecica de 80 años (cama-sillón, sintrom, caídas, pensión no contributiva) la teriparatida, vendiéndoselo a la familia como la panacea para su osteoporosis y en ningún caso comentándoles el precio del fármaco (entre 400 y 500euros), pero "que se lo pase" su médico de cabecera. Todo ello acompañado de una bonita nota escrita a mano donde argumenta por qué cree que está indicado especialmente este medicamento, según "las últimas publicaciones".

Nos vamos al interné a buscar evidencias sobre el manejo de la osteoporosis postmenopaúsica, elección de fármacos, y vemos que:
Choice of drug — (...) bisphosphonates as first-line therapy for postmenopausal osteoporosis. We prefer oral bisphosphonates as initial therapy because of their efficacy, favorable cost, and the availability of long-term safety data (...) we suggest alendronate or risedronate as our choice of bisphosphonate.

Given its cost, subcutaneous route of administration, long-term safety concerns, and availability of other agents, PTH is generally not used as a first-line drug for treatment or prevention of osteoporosis

Que te quieran tomar el pelo por considerarte "poco actualizado" desde su perspectiva de especialista experto-en-lo-suyo oteando el horizonte desde la atalaya del más puro y excelso conocimiento científico, tiene un pase; pero que encima pretendan tomárselo a la paciente, a su familia y a los que con sus impuestos financian la sanidad pública... por ahí sí que no, compañero.

2 de junio de 2013

Las maneras del CESM, o la huelga que nunca fue.

"(...) nos hemos dado cuenta de que las huelgas al uso, que son las que pregonan Comisiones Obreras y UGT, no sirven para nada porque perdemos dinero y encima el paciente paga las consecuencias".

Fuentes del sindicato médico reconocen que se ha instado a "recetar los medicamentos más caros, no los genéricos como nos dicen en la consejería, sobre todo si son mejores para el paciente". De igual modo, se ha pedido que se dedique "el tiempo necesario a cada paciente" y que se sea más escrupuloso con los ingresos hospitalarios, ingresando a enfermos que en anteriores ocasiones se mandaría para casa. "Por ejemplo, un enfermo que se le ha torcido la boca y dormido un brazo, con 6 horas de evolución, en otras ocasiones no se le pedía un TAC y ahora se le pide. O ancianos con cuadros que en el 80% de las veces evolucionan bien y en el 20% evolucionan mal. Si antes se les mandaba a casa jugándose el pellejo, ahora los dejas un par de días más ingresados".Fuente: http://www.vozpopuli.com/sociedad/26065-murcia-recula-en-sus-recortes-tras-colapsar-sus-medicos-los-centros-hospitalarios.


¿Qué clase de "celo" es cumplir con los criterios de calidad, con la buena praxis, con las guías cínicas y los algoritmos de actuación elbaorados conforme a GPC y MBE y revisados periódicamente por nuestros servicios? Y voy más allá: ¿desde cuándo las 'recomendaciones' de un sindicato tienen más peso que los acuerdos alcanzados con el paciente (y su familia)?

¿Qué credibilidad voy a tener cuando le diga a un paciente de 90 años, pluripatológico, ya antiagregado y en mala situación basal, que viene por un AIT hace 48 horas, que su escáner no está justificado y que en mi opinión no se va a beneficia de un ingreso? O el paciente de 60 años con ITU febril, ingresado con antibioterapia iv y que en 48 horas se puede ir a casa con antibioterapia vía oral, ¿pensará que su alta es apresurada? ¿Y al que le cambio Crestor (en prevención primaria) por simvastatina, o ese nuevo ADO por una metformina que nunca ha llevado? ¿Y la osteopénica de alto riesgo cardiovascular a la que le iba a suspender el bifosfonato tras 7 años de tratamiento no iniciado por mi?

Si esa es la forma de proceder del CESM en aras de favorecer a los trabajadores y a los usuarios (que potencialmente somos todos) del sistema público de salud, que se lo hagan mirar. No dudo de la buena intención de muchos de los miembros del CESM (al menos de los que yo conozco), de lo que tengo dudas es acerca de su inteligencia emocional

5 de febrero de 2013

MIR 2012/2013

261 (Reserva 11ª). En cuanto a los factores ansiógenos, elija de entre los siguientes la opción que no será contemplada en el DSM-V:

A) Salir de guardia de UME una hora tarde (último aviso 10 minutos antes de cambiar el turno), con varios avisos de madrugada a 2ºC en Murcia, y que tus compañeros te digan: "acho, a mi no me llaman por la noche".


B) Llegar a casa reventaíco vivo y ver que la vecina del piso de arriba te está inundando el cuarto de baño y que el techo de madera está bufado (brote verborreico del tipo: esto no es de un día... cuánto tardarán en arreglarlo... estoy gafado... esta reforma no termina nunca...). 


C) Tener una reunión a las 3 de la tarde ¡un saliente de guardia! ("calla, que lo propusiste tú")  y no tener ropa seca. Pensar en que a lo mejor sigue en la lvadora. Abrir la puerta de ese maldito electrodoméstico y descartar la hipótesis nula con una P < 0.001


D) No tener solucionado el papeleo de la rotación electiva de 1 mes a la que se supone te incorporaste ayer. Enterarte por el bueno de JAS. Llamar a la Unidad Docente y que te digan: "no somos perfectos".


E) Contractura cervicodorsal que te convierte en una momia que no sabe circular en coche. Desde hace tres días. Pero para eso está la moto. Sí. Que no digo yo que un poquico de Risperdal haga daño.

Pregunta anulada. Todas son correctas.



2 de diciembre de 2012

Murcianico style!


 

Aaaaa-acho-pijo!
Decimos "acho" y qué, es una palabra cariñosa
Decimos "pijo" y qué, se nos llena tó la boca
"Zarangollo" y qué, es una cosa muy sabrosa
Que hablamos mal, ¿por qué?
¿Hablamos mal por qué?
Las eses pa qué...
Murcianico style!