9 de julio de 2011

De miel y sal

Que su reino no es de este mundo
Y el mío tampoco
Buscadme en el fondo del mar
Y me hallaréis como poco
Cautivo en la tempestad de una boca
Que con mi lengua inundo:
Lunas de miel y sal

Playas de Bolnuevo.


PS: Sabadeando en Lorquí City tras una semana de desconexión junto al mar. Enciendo el móvil: 13 llamadas y 6 mensajes. Tomo nota mental para excusar mi lejanía respecto al radio de acción del satélite de turno. Apago el móvil en 3, 2, 1.

1 comentario:

pepe marcos dijo...

El Mar, una sensual boca, lenguas juguetonas, dulce y salado...un gran "conglomerado" de sensaciones, situaciones y estados agradables. Sigue disfrutando Jesús y, si te apetece, enciende el móvil solo de "cuando en cuando". Un abrazo compañero.