26 de junio de 2009

Palabras...

A veces, las palabras hacen ruido en la sociedad, en el círculo de amig@s, en la familia. Y eso no es malo. Que la palabra suscite sentimiento o emoción es normal y deseable. Además, la constante evolución personal (madurez y aprendizaje) hace, incluso, que algunas palabras sean música donde antes eran ruido.

Otras veces, el ruido no es la consecuencia de las palabras, sino las palabras mismas. Vacío y hueco y desesperante ruido. Palabras no gestadas desde dentro sino paridas al mundo sin ningún miramiento.

Es de esto último de lo que hay que huir; callar el ruido por el ruido.
Pero el resto de palabras pueden ser música aunque no nos percatemos en el momento. Aunque a nosotros nos parezcan ruido.

Todo depende de los oídos que oigan dichas palabras.
Y tú, ¿me oyes bien o escuchas ruido?


Pd: Comienzo una nueva etapa: la preparación del MIR, que me tendrá ocupado hasta enero de 2010. Este rincón de mi estará un poco más abandonado que de costumbre. Intentaré aportar algo a este océano de blogs, al menos, una vez por semana. Gracias por seguir fieles y no ponerme los cuernos con la COPE...