14 de junio de 2010

Primer congreso de la blogosfera sanitaria

Como muchos sabéis, hoy se celebra en Madrid el primer congreso de la blogosfera sanitaria, desde las nueve de la mañana hasta (más/menos) las siete de la tarde, en el Salón de actos Ernest Lluch del Instituto Carlos III de Madrid.

Cosas del destino, hoy tenía curso obligatorio en mi unidad docente; así que me quedo con las ganas de ponerles cara a los máximos exponentes del fenómeno blog sanitario en España, y de oír a los pesos pesados de este movimiento, algunos de los cuales son autores de los blogs que suelo leer: Cofiño, Bonis, Jomeini, SomosMedicina, Shora, Baos, Bravo, etc etc

Para todos los que estéis interesados en seguir este evento y no hayáis podido acercaros por allí, aquí tenéis esta ventanica con los tweets al respecto. Yo estoy siguiéndolo y participando desde casa mientras me tomo un café largo y hago tiempo para ponerme a estudiar un rato.

Si veis que la conversación 'se pilla', que no avanza, dadle a la pestaña 'Tweets' para que vaya mostrando los nuevos aportes.



Y esto último es llamativo. El tag (la etiqueta) del primer congreso de la blogosfera sanitaria (#1cbs) es el segundo más usado en Twitter en el día de hoy, sólo por detrás del correspondiente al Mundial de Sudáfrica. ¿Qué significa? Que el debate de hoy está colapsando Twitter: somos muchos, muchísimos los que estamos pendientes de este congreso y los que estamos participando activamente desde muchos lugares. ¿Y qué nos dice esto? Que cuando TODOS remamos en la misma dirección, nuestras voces son fuertes. Y eso es bueno no sólo para nosotros, también lo es para nuestros pacientes.

Estamos pisando las primeras baldosas de un nuevo camino: la era del "empoderamiento". Igual que algunos de los pacientes nos demandan más información, ahora nosotros debemos implicarnos activamente en dotar a los pacientes de herramientas e información para ofrecerles un mayor poder de (co)decisión; hacerlos (co)partícipes y (co)responsables de la gestión de su salud. Es una tarea ardua pero creo que ya no hay vuelta atrás.