11 de junio de 2010

Urgencias hospitalarias.

Mejor dicho: servicio de urgencias del hospital. Porque urgencias, lo que se dice urgencias HOSPITALARIAS... pocas.

El miércoles tuve mi primera guardia. Era el día de la Región de Murcia y pensé que sería una jornada tranquila, con todo cristo en la playa, en la montaña, de tapas, durmiendo o haciendo cualquier cosa salvo ir al hospital, leñe, que hacía un día magnífico. Pues me equivoqué de medio a medio. Cuando comenzó el turno, a eso de las 9 de la mañana, la sala de espera estaba ya abarrotada. A lo largo de la mañana fue a peor; tanto es así que desde las 10 de la mañana hasta las 14.30h no pudimos parar ni un minuto. Nos fuimos conociendo por los pasillos ("yo soy X, tu adjunta/tu R mayor", "y yo Jesús, tu lastre, así que ten compasión"). La mitad del equipo se bajó al comedor a las 14.00 y me quedé con dos R2 de Familia (con una de ellas, mi guía durante la primera guardia, comparto tutor en el centro de salud). En ese rato que estuvimos los tres solos fuimos viendo a los últimos pacientes de una oleada infernal. A las 15.00 nos tocó descansar a nosotros.

Cuando nos reenganchamos, la avalancha fue convirtiéndose poco a poco en un goteo constante pero sostenible desde el punto de vista humano. Y es que eramos sólo unos pocos residentes y 3 adjuntos (los cuales se iban sustituyendo en el triage) en una jornada en la que, a las 19.00h, llevábamos vistos a más de 150 pacientes. Así, la tarde discurría algo más tranquila que la mañana. Hasta que el sol se escondió y la luna salió a lucirse. No sé qué tiene la luna ni sé qué extraña influencia ejerce sobre la psique. Ya me lo habían comentado: aquí la cosa se pone más jodida cuando cae la noche. Me lo tomé un poco a coña, cosas de novato, y me dijeron eso de yaloverás. Y así fue: segunda oleada de pacientes. Variedad de patologías y de personas: los ansiosos, los demandantes, los indigentes, los depresivos, los que no tienen ganas de trabajar al día siguiente, los hipocondríacos, los inconscientes (¿señora, desde cuando usa insulina? "Desde que me la recomendó mi vecina") , los adinerados que visten traje y powerbalance a juego, los pobres de solemnidad a los que les preguntas si prefieren ibuprofeno o paracetamol y te responden "el más barato, por favor". Personas de todo tipo y condición.

En mi hospital hay una tradición, casi un secreto a voces: a los R1 que hacen su primera guardia se les deja "ir a dormir" (irse a casa) sobre las 1.00h de la madrugada, siempre bajo tu propia responsabilidad. No olvidemos que "legalmente" tu turno termina a las 8.00h. Pero te dejan ir. Igualmente, al R1 en su primera guardia se le dan casos sencillos, tres o cuatro casos si te ven dispuesto a trabajar. Eso sólo en la primera, las siguientes son "normales" y ya eres uno más, con tu cajón y tus pacientes. Siempre supervisado: tú historias, tú emites un juicio clínico y tú propones un tratamiento pero es el adjunto o un R mayor quien te "corrige" y quien te"firma" los informes (ya hablaremos otro día sobre esto en particular). Bien. Pues ayer estuvimos a punto de "romper" la tradición. Ni dos, ni tres ni cuatro. Me vi unos 14-15 pacientes: gonalgias, dorsalgias, contusiones, esguince de tobillo, síndrome febril, cólicos nefríticos, cefaleas... Y así hasta las 3 de la mañana, que me subí a Interna a ver a una amiga (de profesión, enfermera) y ya después me fui a casa.

Resumen: Me gustó la guardia. Creo que la primera impresión (la toma de contacto) es importante. No hubiese preferido una primera guardia más tranquila que me hubiese llevado a pensar que las guardias en Urgencias son "otra cosa". Ahora sé que lo que me espera es lo que vi ese día. Habrán jornadas mejores y otras peores, pero ya voy concienciado de que me esperan noches bastante malas. Lo cual es minimizado por la gente con la que trabajas y con los que vas a aprender en primera línea de batalla. Ahora toca estudiar y dar la talla. Ya no hay profesores ni exámenes, son los pacientes los que te ponen a prueba y, al fin y al cabo, ellos son el principal estímulo para seguir estudiando, aprendiendo, creciendo y madurando.

7 de junio de 2010

Urgencias (de un hospital homeopático)



Bonus track: "No quiero ser médico de familia". Pues yo llevo tres semanas y estoy la mar de contento. Creo que mi centro de salud cubre todas mis expectativas.

6 de junio de 2010

Música para empezar la semana (1)



Mil vidas
quisiera vivirlas todas
una sola es poco y yo choco entre las olas
del tiempo, horas yendo a la deriva
por qué solo una época
por qué solo una perspectiva

4 de junio de 2010

La industria farmacéutica y los R1.

A colación de este post de Julio Bonis sobre este otro de Teron (al cual creo que han malinterpretado y prejuzgado con excesiva severidad), quisiera exponer cuál es mi postura sobre la relación entre la industria farmacéutica y los médicos residentes, y que viene a contradecir la tónica general descrita/observada por Steinman en las conclusiones de "Of principles and pens..." (De principios y bolígrafos/plumas...). Mi postura va en la línea de lo que nos dice Snyder en el Manual de Ética del American College of Physicians, donde escribe que "se desalienta enérgicamente que un médico acepte obsequios individuales de hospitalidad, viajes y/o subsidios de cualquier tipo de la industria químico-farmacéutica".

Nada como la vida real para ilustrar lo que he escrito. En mi centro de salud, a los R1 nos llevan en volandas los representantes. Cada mañana nos "agasajan" con pichigüilis y panfletos, ofertas de cursos, etc. Tengo el coche lleno de tonterías que no uso ni me sirven para nada (los bolígrafos sí que me los quedo porque los pierdo a la velocidad de la luz). Si necesito una guía, me la bajo de la red, que hay variedad. Si quiero una linterna, me la compro por 2 euros (elijo el color que quiero y no lleva publicidad) , lo mismo para los 3 euros que cuesta el martillo de exploración. Lo único útil de todo cuanto me han dado son algunas chuletas sobre gastroprotección y anticoagulación. Y poco más.

No me gusta ese tipo de "colegueo" con la industria, habida cuenta de que al cederles el "derecho" (consolidado por la costumbre) a usar una instalación pública para acceder a personal público e intentar condicionarlo/coaccionarlo (medicalizando las distintas etapas de la vida y creando grupos de opinión) para que prescriban el producto particular que ellos representan, motivado/justificado todo ello por el hecho de que las distintas Administraciones descuidan la formación del personal y la dejan en manos de la industria (¿casualidad?); todo ello, digo, no tiene otra finalidad que desviar recursos públicos (dinero de todos) a la parte del sector privado (el boslillo de unos pocos) que tiene suficiente poder económico como para poder imponerse en marketing al resto de competidores, sin que ello signifique que su producto sea mejor que los de la competencia (en efectividad, eficiencia y seguridad) .
Un ejemplo: en las urgencias concertadas del hospital privado de mi zona, raro es el paciente que no sale del servicio con su 'receta' de nexium (un omeprazol mucho más caro que el genérico) o enantyum (un AINE de 2ª o 3ª elección, por su alto precio y su nula ventaja terapéutica respecto a otros como ibuprofeno). Si lo que quieres es prescribir omeprazol, lo pones así en la 'receta' y el paciente puede elegir el nombre comercial que quiera (si es que tiene afinidad particular con una marca en concreto); pero si pones el nombre comercial (en este caso, nexium), el farmacéutico no te da la posibilidad de comprar el genérico sino que te da nexium, con un coste bastante superior y sin ventajas añadidas (salvo que hablemos de efecto placebo, por su colorido y su esmerada presentación) respecto al estándar.

Pero no sólo es eso lo que me llama la atención. Hay otras cosas más personales. A saber: no me van las risas falsas y los saludos por compromiso, ni los cafés con gente a la que no conozco de nada. Me revienta que traten de ganárseme vía "souvenir" y no suelo corresponder a la hipocresía con más hipocresía. No les hago el feo de no cogerles los folletos porque la consulta no es mía y no la paso yo, pero reconozco que me leo los datos del estudio, busco, comparo y posteriormente reciclo.

Tampoco me quiero poner muy inflexible porque aún no tengo tutor y no sé si el tutor que tenga es de la cuerda o no -ya habrá tiempo de tratar con él estos temas-, pero sí que es cierto que, por ejemplo y desde hace tiempo, a los de la lyrica, enantyum y nexium no les acepto cortesías porque no les voy a hacer "el favor" de prescribir su fármaco, habida cuenta del precio que tienen y de las nulas ventajas que presentan la mayoría respecto a otros competidores más baratos (y con extensa literatura a sus espaldas) para las indicaciones habituales.

Supongo que a los R1 nos ven como al "nuevo rico americano" (alguien dijo que un médico con bolígrafo era muy peligroso; en sus manos había una enorme responsabilidad de gestión), e intentan vendernos "el rancho" para perpetuar esa perjudicial y virtual "simbiosis" entre la industria y los prescriptores de los productos. Aceptarlo (o luchar contra ello) ya va en cuestión de mentalidades y pareceres del médico en cuestión. Lo que tengo claro, y ya lo expuse en un post de hace unos días, no relacionado con este tema, es que en la vida hay que ser congruente con lo que se cree (mythos), lo que se sabe (logos) y lo que se hace (praxis).

Como anécdota final: Muchos médicos dicen y piensan que la industria farmacéutica debe ser respetada, entre otras cosas, porque contribuye a nuestra formación. Ejemplo de "formación" pagada por la industria: el primer día que trabajé en Primaria me invitaron a un taller de actualización en el tratamiento de la osteoporosis. Hacía casi dos años desde que me había examinado de Traumatología y Reumatología, así que me pareció conveniente acudir. Pollo de mi, me pasé por el sarao y lo que allí tenían montado era una fiesta en toda regla, con su vinito, su tapeo y demás. La supuesta "actualización" fue una presentación de PowerPoint que duró 15 minutos... la comida duró más de 2 horas.

Esa es la "calidad" que ofrecen a nuestra "formación". Y así con todo, incluso patrocinando congresos de sociedades científicas. No sé si seré mejor o peor visto en mi entorno laboral por defender estas ideas contra-culturales. Pero, como muchos sabéis, cuándo coño me ha importado lo que piensen de mis ideas... Cada cual tiene las suyas y todas tienen cabidas en el debate.

31 de mayo de 2010

Second week

Segunda semana y segundo asalto a la burrocracia: reconocimiento médico, firma del contrato, visita a la lencería para recoger las batas y los pijamas, etecé.

Esta semana la vamos a perder entre cursos, charlas y malditos powerpoints. Aunque esto sea aburrido, y como dice una compañera R1 de Neurología en Valencia, "es la primera vez que me pagan por ver diapositivas". Menos mal que mañana volvemos a la unidad docente de MFyC y, aunque el miércoles volvamos otra vez a las charlas del hospital, estaremos juntos y en santa compaña todos los R1 de Familia: aprovecharemos, pues, para solucionar algunas cosas que aún tenemos pendientes, como la elección del tutor. O eso creo. La charla de mañana va sobre la relación tutor-residente. La cosa promete.

La elección del tutor es importante a corto y largo plazo porque marcará cuándo cogeré las vacaciones este año (cuando él las coja, claro) y porque será la persona que tutelará mi formación durante los próximos 4 años. De los 4 tutores de mi CS no tengo ninguna queja, me falta rotar con dos pero son todos muy buenos profesionales: se les siente, se les oye, se les ve. Creo que voy a elegir al que lleva temas de intervención comunitaria, ya que los otros hacen más cirugía menor y eso es territorio "prohibido" para éste vuestro servidor (después entenderéis por qué).

Lo bueno de las charlas hospitalarias de esta semana es que tenemos 15 minutos al final de cada sesión para -si se tercia- bajar al servicio del ponente, ya sea Radiología, Salud Laboral, Microbiología, Hematología, etc. Lo bueno, decía, es que todas mis prácticas curriculares y algunas de las extracurriculares las he hecho en este hospital, salvo las que obligatoriamente tenía que hacer en el HUVA o en el Reina Sofía, con lo cual, me conozco bien el edificio, sus plantas y sus pasillos. Así que esos 15 minutos los provecho para hablar con mis co-Rs del centro de salud, reecontrarme con viejos amigos y excompañeros, acercarme a los R1 que aún no conozco, tomar algo... en definitiva: para hacer vida social.

Ya tengo fijadas las guardias de junio: miércoles 9 (festivo: día de la Región de Murcia), viernes 18 y martes 29. Sólo es una "sugerencia": a sabiendas de que las guardias se libran (no se trabaja al día siguiente), ya me podían haber puesto alguna en jueves. Todo ello aderezado con cursos, charlas y pierdetiempos varios. Consecuencias: me pierdo la cena del colegio de médicos, el CeutIndie festival y, por otras causas relacionadas, la reunión del comité regional de JSRM de este mismo sábado.

Aún tengo pendiente una reunión con la gente de "valoración" del IMAS para actualizar el informe de mi discapacidad, que el Hospital se quiere cubrir bien las espaldas y "necesita" un informe "detallado" acerca de qué puedo (y qué no puedo) hacer. Cuando otras veces me ha llamado el SMS para hacer sábados en Primaria no me han puesto pegas pese a saber -porque se lo he dicho y así está en mi historial- que NO PUEDO SUTURAR (que a lo mejor sí puedo pero como no me han dejado...). A la vista de que se han puesto expeditivamente pesados y ya me estaban tocando un poco las bolsas escrotales, les he dicho que historiar, explorar, diagnosticar y tratar, vamos, ser médico, sí que puedo; pero que hacer el pino y bailar la sardana no se me da nada bien...

Menuda cara han puesto. Creo que no han captado la ironía.

Tradiciones

Dicen que es arte. Dicen que es cultura. Dicen que es tradición. Dicen que son las fiestas. Dicen que sólo están divirtiéndose. Y yo sólo veo salvajes maltratando con sadismo a un pobre animal indefenso.

Ocurrió este fin de semana en Alhaurín el Grande (Málaga), donde se celebraba el último día de las fiestas de la Feria de Mayo. Sale la vaquilla al ruedo y los jóvenes, la mayoría de ellos claramente borrachos, se lían a patear, retorcer e intentar derribar al animal. Es su peculiar manera de demostrar lo machos que son. Pero se les va la mano. Al final matan a la ternera, después de un increíble festival de brutalidad y sadismo, tras una larga agonía.

La policía, presente en el acto, no hace nada para impedirlo.




Estas son las cosas que amparamos al defender "tradiciones" como las corridas de toros, el toro embolao y similares. Mis padres son muy taurinos pero luego bien que sienten pena e impotencia (no es para menos) cuando ven un vídeo de alguien maltratando a un perro, o cuando -por motivos de trabajo- tienen que acercarse a una perrera a realizar algún análisis y ven las condiciones en las que tienen allí a los animales (ya hemos "rescatado" dos perros). Pero les gustan los toros.

Ellos son así, ha sido su educación, son sus costumbres... pero los 3 hijos (dos hombres y una mujer) no vamos a perpetuar esa "tradición". A este fenómeno hay quien lo llama evolución. Yo lo llamo ser coherente.

26 de mayo de 2010

Al ataque!

Primeros días en el centro de salud (en adelante: CS) Jesús Marín. Somos cuatro R1 de MFyC, los cuatro hombres; cosa extraña en dicho centro -según la gente de allí- pues los últimos años sólo llegaban mujeres. Y mira tú por dónde... ni una fémina en el grupo, quémalasuertecopón, con lo que se agradece el toque femenino.

Aún no hemos firmado el contrato
pese a haber hecho todo el papeleo, es más, aún no me han dado cita para el reconocimiento médico. A ver si llamo mañana a primera hora y me dan cita para después de mediodía, aunque no me agrada la idea de dejar la consulta a media mañana.

Mis co-Rs (co-residentes; compañeros del mismo año de residencia) son muy majos. Hay de todo: dos murcianos y un cartagenero (sic). Este chiste sólo lo entenderá la gente de Murcia pero, no hace falta decirlo, los demás no tenéis culpa alguna de no haber nacido en la mejor tierra de España y olé. El cartagenero, J., tiene a la novia de R1 en otro CS pero también hace las guardias en nuestro hospital (Morales Meseguer). Pasemos a los dos murcianos. Uno de ellos es del Valle de Ricote (precioso entorno, buen vino y mejor comida), enfermero de vocación reconvertido en familiólogo. Se llama R., es la alegría de la huerta y se casa en octubre; además, se irá a vivir a Archena (mi otro pueblo). El otro es D., jugador de voley, erasmus de vocación y muy buena gente. A él ya lo conocía de fiestas diversas y otros antros de perversión; tenemos conocidos, ideas e intereses en común.

Mis "jefes". En dos palabras: super cracks. Hay muchos, muchísimos adjuntos (17 de Familia y 3 pediatras, creo); este año hay 8 tutores. Nos van a llevar rectos, dicen, y los residentes mayores lo corroboran: en su primer año, hicieron como mínimo 3 sesiones clínicas en el CS, (durante los 6 primeros meses), pasaron consulta allá por donde rotaron, estudiaron más que sus compañeros de otros centros y casi todos publicaron algo. Hay muy buen ambiente de trabajo, mezcla de buen rollo e incuestionable profesionalidad. La mayoría son profesores, catedráticos y referentes en lo suyo: riesgo cardiovascular, preventiva, cirugía menor, intervención comunitaria... Llevan varias líneas de investigación y hace escasos días les otorgaron un premio nacional. Aún no hemos elegido tutor. Vamos a pasar consulta cada día con uno diferente y el lunes, al final de la mañana, elegiremos. Hoy he estado con M y me ha encantado su forma de entender la MFyC y de atender a los pacientes problemáticos.

Mis co-Rs de los otros centros de salud adscritos al hospital Morales Meseguer son gloria bendita. Todos somos "de aquí", casi todos nos conocemos. Se va a formar un buen grupo para las guardias, que acechan a la vuelta de la esquina.

Hoy ha sido la acogida de los nuevos residentes del Morales Meseguer. Qué diferencia de presupuesto respecto a mi unidad docente: en el hospital nos han puesto de todo; en la unidad docente nos ofrecieron lo que pudieron, lo que tenían. Que ya es bastante.

Y poco más que decir. Bueno, sí: que ya me han liado para otra nueva "aventura". Paso a formar parte de la Comisión de Docencia de MFyC. En serio, siempre he estado -y estoy- en todos los fregaos ("si quieres peces, mójate", me decía mi Decano). Primero fue la Junta de Facultad; luego, la elaboración del plan de Grado de Medicina y las peleas con los catedráticos de la Arrixaca para poder incluir la asignatura de Med. Familia; más tarde, el Sistema de garantía interna de calidad de la Facultad, donde era (y soy) el único estudiante... Y ahora esto. El próximo jueves tengo la primera reunión. Ya os iré contando.

Ya veremos a qué puerto arriba este barco que recién acaba de zarpar. Acompáñame en el viaje, prometo no dejarte indiferente. Se avecinan cambios vitales y el blog no escapará a ellos.