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4 de mayo de 2008

Especies incompatibles.

El tándem formado por los escritores Jouni Sorvari y Harri Hakkarainen (pseudónimo de las colaboraciones entre Ray Harrihausen y Kimi Räikkönen) ha demostrado, una vez más, que, si existe algo en este mundo de mierda que ellos conozcan y sepan analizar con parsimonia y detalle, eso son las hormigas.

Sus letras insertadas en el Ecological Entomology, 32:6 (707-711), en diciembre de 2007 bajo el título Wood ants are wood ants: deforestation causes population declines in the polydomous wood ant Formica aquilonia (para los que no saben usar Google Translate: "Las hormigas de la madera son hormigas de la madera: la deforestación causa un descenso en las poblaciones de la hormiga de la madera policálica Formica aquilonia"), no hacen más que glorificar su desmesurada sabiduría sobre estos pequeños insectos negruzcos, con patas y antenas, que solo sirven para hacer películas de dibujos animados ("Bichos S.A.", "AntZ (Hormiga)", etc) y que los niños se diviertan pisándolos... ah, y que un puñado de entomólogos apocados los estudien.

Como sólo me he de ceñir a la forma y no al fondo de la obra, diré que ésta es de tamaño A4 y apenas 3 hojas a doble cara. Pero como soy un rebelde redimido y apenas alcanzo a comprender el significado del verbo redimir, me aventuraré a una larga discusión sobre el contenido y no el continente (que es Europa).

Para empezar, el título hace una clara alusión a otras obras de éxito de estos autores, como puedan ser "Las hormigas rojas son hormigas rojas", "Los formícidos son formícidos" o, abordando temáticas menos conservadoras, "Las termitas son termitas". Todas ellas publicadas en la colección infantil "¿Qué son los animales?" de la editorial Editar por editar, nunca viene mal un euro.

En la obra mencionada al principio y objeto de nuestro análisis, los autores, investigadores del Departamento de Biología de la Universidad de Turku, en Turku (Finlandia), hacen especial hincapié en que cualquier correspondencia dirigida a ellos sea enviada a Norwich (Reino Unido), lo cual denota cierto sentimiento de vergüenza de su origen o una clara intención de evasión de impuestos.

El cuerpo central de la obra hace referencia a las terribles consecuencias de la cada vez más habitual tala de bosques con arenques. A los animales forestales, no adaptados al pestilente aroma de los arenques, no les queda otra que huir o suicidarse en Masa. Masa es una pequeña población de Finlandia que destaca por tener un precipicio seco de doscientos metros de altura con trampolín fijo, y la tasa más elevada de suicidios del país, vaya casualidad.

Volviendo al tema que nos atañe, los autores ya demostraron anteriormente que la hormiga Formica aquilonia no soporta vivir junto a los arenques. El resultado del 100% de hormigas muertas tras un periodo de 10 horas dentro de una pecera de arenques fue concluyente... para las hormigas. Resultado que se repitió en los experimentos con monos, gatos y elefantes, pero no con ballenas ni submarinos nucleares.

Según leí por ahí, las autoridades de Turku han decidido paralizar la importación de arenques para evitar la pérdida de biodiversidad, con el inconveniente de que ahora los árboles han de talarse de nuevo con motosierra, que, como todo el mundo sabe, es un sistema muy contaminante por el CO2 que emite.

Y como veo que me he vuelto a alejar de la interesantísima novela de Sorvari y Hakkarainen, contaré un chiste:

Van dos arenques por un bosque cuando uno le dice al otro:
-“¡Cuidado, un!”... chof!
-“¿Qué?”... chof!

Sí, ya se que no es exactamente así, pero de la otra manera no tenía tanta gracia.

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Fuente: modificado de Los Caballeros que dicen Ni.

31 de enero de 2008

Descubren por casualidad un método para revertir la pérdida de memoria

Científicos canadienses han descubierto por accidente un mecanismo que podría desentrañar los misterios del funcionamiento de la memoria y ayudar en el tratamiento de algunas enfermedades, reveló un estudio divulgado ayer por la revista Annals of Neurology.

El descubrimiento ocurrió cuando los científicos hacían una exploración quirúrgica en el cerebro de un hombre de 50 años en un intento por reducirle el apetito y neutralizar su creciente obesidad. Para ello utilizaban una técnica ya exitosa de «estimulación cerebral profunda» en la que se insertan electrodos y se estimulan ciertos sectores mediante una pequeña carga eléctrica.

Esta estimulación cerebral se aplica desde hace más de diez años para tratar una amplia gama de trastornos, incluyendo la depresión, el mal de Parkinson y otros asociados al movimiento físico involuntario. Pero, en vez de perder el apetito, el hombre recordó con amplitud de detalles de sucesos ocurridos hace 30 años y las pruebas posteriores demostraron que había aumentado de forma considerable su capacidad de aprendizaje.

Electroestimulación cerebral profunda

Según los científicos del Toronto Western Hospital, de Ontario (Canadá), la técnica ya se está aplicando en el tratamiento de pacientes del mal de Alzheimer, una enfermedad neurológica progresiva e incurable. Según Andrés Lozano, profesor de neurocirugía del hospital, "esta es la primera vez que se logra aumentar el proceso de la memoria de una persona a la que se han insertado electrodos en el cerebro".

El facultativo admitió que el aumento de la capacidad de memoria del hombre «tomó por sorpresa totalmente» a los médicos que participaban en la operación. Añadió que hasta ese momento habían fallado todos los otros esfuerzos por reducir su apetito y que la única opción que quedaba era hacer una incursión en su cerebro.

En momentos en que se llevaba a cabo el proceso en la zona del hipotálamo vinculada con la sensación del hambre, el hombre repentinamente les informó de que los recuerdos se le agolpaban. Según Lozano, el hombre, que no ha sido identificado, manifestó que recordaba un parque y amigos de cuando tenía unos 20 años. Además, esos recuerdos se hacían más claros en la proporción en que aumentaban los estímulos.

El hombre reconoció a la amiga de esa época en una escena de colores definidos claramente y la ropa que llevaba la gente, aun cuando no logró descifrar lo que decían, según relatan los científicos en la revista. Los neurólogos continuaron haciendo pruebas con la capacidad de aprendizaje del hombre y después de tres semanas de estimulación en el hipotálamo determinaron que ésta había aumentado de forma considerable.

Para los científicos canadienses fue una sorpresa por cuanto el hipotálamo no está directamente vinculado con el proceso de la memoria. Según indicaron en su informe, los contactos que produjeron un mayor aumento de la memoria ocurrieron en una estructura cerebral llamada fornix, que transmite las señales al sistema límbico, vinculado particularmente a las emociones.

Más información: The Independent (Science section)